Del arte de proyectar una ciudad: Pienza

Quien decida  visitar la Toscana no debe olvidar bajo ningún concepto Pienza. A simple vista y para los poco entendidos en arte, el nombre del pequeño pueblo, poco les puede decir, pero si  viajas por la Toscana y te encuentras con un letrero que pone Pienza, no lo dudes, adéntrate en esta joya del Renacimiento.  Si eres cinéfilo habrás escuchado que algunas escenas de películas como Gladiator, Romeo y Julieta, o La Mejor Juventud, se rodaron en los alrededores de este pintoresco pueblo. Pero merece destacarse los ambientes aparecidos en la inolvidable obra maestra  El Paciente Inglés, algunas de cuyas escenas fueron rodadas en un convento cercano a este lugar idílico, Sant’ Anna in Camprena…

Pienza, fue declarada Patrimonio Mundial en 1996,  y se encuentra en el corazón de la zona baja de la Toscana, muy cercana a otros lugares destacados como Montepulciano, Bagno Vignoni, y a escasos 50 kilómetros de Siena. Con un origen medieval  denominada Castillo de Corsignano,  el rumbo de este pequeño pueblo perdido en la Toscana cambió con el ilustre Papa Eneas Silvio Piccolomini, Pío II, que nacido en Corsignano, subió al solio pontificio en 1458 y pronto decidió convertir su lugar de nacimiento en sede episcopal de verano. Convirtió así un pequeño pueblo muy humilde, en una  ciudad en la vanguardia del Renacimiento, con nuevos edificios públicos y privados.

Pinturicchio. Fresco Libreria Piccolomini. Catedral Siena (1502-1507)

El Papa antes de ser nombrado Pontífice,tuvo una importante actividad diplomática, lo que le llevo a conocer el arte de los países europeos. Fue un gran humanista de la época, se rodeó  de importantes personalidades y pensadores y absorbió la cultura que fue descubriendo, volcándola en su ciudad.


En 1460 realiza el encargo a Bernardo Rosellino del proyecto de Pienza. Pienza fue la primera ciudad ideal que se llegó a realizar, siguiendo los principios de las ciudades ideales enunciados por Alberti. Pero no es solo una ciudad ideada por un arquitecto humanista, es también una ciudad concebida por un  Papa, que colaboró activamente en su diseño, y lo plasmó en sus “Commentari”, una obra biografico-literaria, escrita en latino en tercera  persona a la manera de Cesar, en la que cuenta su vida, su pontificado, sus ideas, motivaciones para realizar su ciudad.

Rosellino mantuvo las puertas de la ciudad medieval y su proyecto se basó en disponer : una plaza en que se encuentra la catedral y los tres poderes: los palacios episcopal, familiar y comunal.

Rosellino, formado con Brunelleschi,  Michelozzo y Alberti (autor de la Reforma de Roma entre 1447-55), se enfrenta a graves problemas dadas las escasas dimensiones con las que contaba pero en apenas dos años realizó su gran obra. La disposición de los edificios se situa de forma trapezoidal, para ampliar así la sensación espacial, asi como el suelo de travertino dispuesto en espina de pez.

 

Para la realización de la nueva Catedral con orientación sud-Norte, fue demolida la iglesia románica de Santa Maria que tenía orientación este, oeste. Hoy en dia la cabecera tiene problemas de cimentación y se han llevado a cabo obras para estabilizarla. Al interior presenta planta de cruz latina con tres naves (al modo de las iglesias germánicas, Hallenkirche del sur de Alemania, con planta de salón, tal y como estableció el Papa en sus Comentarios ), divididas por altas pilastras y semicolumnas.  La nave central es más larga que las laterales, pero de igual altura, para dar más luminosidad a la iglesia. Cuenta con cinco ventanas góticas que le proporciona una luz que resalta la linea arquitectónica, proporcionando un ambiente de gran serenidad. La especial luminosidad fue definida por el Papa como “domus vitrae”, dándole una apariencia al espacio sobrenatural y ultraterrena.

Dentro de las obras que decoran la catedral podemos destacar  cinco tablas encargadas por el papa a artistas sieneses: Giovanni di Paolo, Matteo di Giovanni, Sano di Pietro, e Lorenzo di Pietro detto il Vecchietta, autor de la Pala della Asunta, definida como la obra maestra del pintor.

 

La Catedral fue consagrada a la Virgen de la Asunción de la que era muy devoto el Papa, y que casualidades de la vida, fue un 15 de agosto, fecha de la festividad, cuando el Papa falleció.
La fachada blanca de mármol travertino presenta gran pureza de líneas y volúmenes. Con frontón triangular en la parte superior, albergando entre dos pilastras con guirnaldas, el emblema papal con las llaves de San Pedro,  y el escudo Piccolomini (la cruz con las cinco medias lunas), circundado por una guirnalda de frutas.La parte inferior se articula en dos cuerpos, con tres arcos sobre columnas de orden compuesto,  prolongados en los dos cuerpos. El nicho central alberga un óculo y los laterales hornacinas. En la parte inferior tres vanos dan acceso al interior Los arcos y dobles columnas contienen nichos.

El tímpano alberga

Esta fachada nos recuerda las obras de Alberti como el Templo Malatestiano de Rímini o la Iglesia de San Andrés en Mántua.

  El Palacio Piccolomini se sitúa a mano izquierda de la catedral. Aparentemente resulta algo tosco su exterior, pero ya existían antecedentes en el tratamiento del almohadillado exterior aquí utilizado: el Palacio Rucellai de Florencia, para algunos construcción del propio Rosellino, siguiendo las ideas de Alberti. Se disponen tres pisos articulados mediante pilastras y entablamentos entre los cuales se distribuyen los vanos.

Al interior la visita se realiza con guía, ya que sigue siendo residencia familiar. Según se entra se encuentra un patio  que conecta con un pequeño jardín cuya loggia nos abre al Val d’Orcia, una de las pautas principales dadas por el Papa. Se trata de un jardín de forma cuadrada a modo de los giardini secreti tan habituales del medievo y que van dando paso a los jardines del Renacimiento.

El palacio se dispone en tres pisos, a lo lardo de sus salas,( a mi opinión un poco destartaladas por eso de ser palacio “vivido hasta los años 60”. Lo mismo le pasa a otros palacios como el de Liria en Madrid, donde conviven “igual que en nuestras casas” las fotos de boda de los hijos, con los Velázquez, Ribera… pero eso da para otra entrada…) Pero siguiendo al hilo de lo que hablábamos, podemos ver mesas de piedras duras del Offizzio delle Pietre Dure de Florencia, la cama del Papa, quizás la obra más destacada, una importante biblioteca y algunos restos de urnas cinerarias etruscas. Una de las piezas que se exhibe con más orgullo es el documento de las tropas alemanas para evitar que fuese saqueado y bombardeada el Palacio durante la Segunda Guerra Mundial.

Junto al palacio se sitúa un pozo de travertino con el escudo Piccolomini

 

Influencia toscana volvemos a encontrar para la construcción del Palacio Comunal con su loggia y su torre. El último piso fue añadido posteriormente.

Si en el palacio Piccolomini tenemos la influencia clara de los edificios toscanos, en el caso del Palacio Episcopal, la influencia es claramente romana (ala vaticana de Nicolás V, Palacio Capranica, como han señalado autores como  Heydenreich en su obra Arquitectura en Italia).Hoy en dia el Palacio alberga el  Museo Diocesano, con obras de pintores sieneses y toscanos, siendo la producción más importante la relativa al Trecento y Quatrocento.

Con la muerte del Papa en 1462 se paralizan las obras de la ciudad ideal que estaba previsto que contase con un gran número de palacios

Si se dispone de poco tiempo, deberemos disfrutar del lugar con su avalancha habitual de turistas, (la mayoría americanos, quizás por el efecto llamada que las películas sobre la Toscana hacen del lugar, Bajo el sol de la Toscana, El Paciente inglés y otras que hemos comentado…), pero cuando más encanto tiene el pequeño pueblo es al anochecer, las calles comienzan a vaciarse sobre las 7, y entonces puedes sentarte en la loggia que se sitúa enfrente de la iglesia y dar rienda suelta y soñar , soñar como fue todo el proceso intelectual para llegar a concebir esta pequeño pero gran conjunto.

El alojamiento en Pienza no es muy abundante, hoteles de cuatro estrellas y bed and breakfast caros para lo que son,  pero aún así merece la pena pernoctar y poder dar un paseo nocturno, por sus callejuelas. Pienza cuenta con pocos pero buenos restarantes, con pasta casera y deliciosas tablas de quesos del lugar,sin olvidar un buen vino de la cercana Montepulciano.

En el camino que lleva a  Bagno Vignoni es interesante visitar la iglesia Pieve di Corsignano . Se trata de una iglesia románica, con un campanario circular adosado, algo poco habitual, y con una destacada decoración en el tímpano de la puerta principal con flores y motivos mitológicos. En esta iglesia fue bautizado el Papa Pio II.


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